Para ello, el experto propone potenciar ciertos alimentos y reducir otros para frenar la inflamación y la oxidación de las células.
, "modificando los hábitos alimentarios se podrá recuperar la salud de la piel, de todo el organismo en general y se potenciará la energía y el estado de ánimo".
Esta dieta antiaging propone incorporar cuatro grupos de nutrientes "sí o sí".
- Proteínas de alta calidad
"Cada día que pasamos sin ingerir proteínas, es un día que envejecemos", es el lema de Perricone, que se fundamenta en el hecho de que cada músculo, órgano –incluída la piel- , huesos, cartílagos y anticuerpos que protegen de las enfermedades, están hechos de proteínas.
El organismo necesita diariamente su \'ración\' de
proteínas.
Entre las consideradas de alta calidad, el doctor recomienda: pescados frescos (en especial, salmón), pollo y pavo, huevos, tofu, yogur natural, quinoa y almendras.
- Hidratos de carbono complejos y fibra
Los hidratos de carbono que se consuman deben ser complejos y de bajo contenido glicémico, que permitan una absorción lenta y, no provocar la misma reacción inflamatoria que los hidratos convencionales.
Para ello, se pueden incorporar: frutos rojos, cebollas, aceite de oliva, avena y limón.
- Ácidos grasos esenciales
Son las llamadas
"grasas buenas", como por ejemplo: salmón, atún, sardinas, aceite de lino, semillas de chía, semillas de girasol, pistachos y aceites de oliva y de onagra.

Qué alimentos se deben evitar
El doctor Perricone eliminó una serie de alimentos en la dieta.
- Azúcar: favorece el envejecimiento celular y provoca pérdida de elasticidad. Entre ellos, se deberá erradicar el arroz, el maíz, el pan blanco y los frutos desecados.
- Café: aumenta los niveles de cortisol -la hormona de la tensión-, lo que hace que suba la insulina, favoreciendo la inflamación celular y acelerando el envejecimiento.
- Alcohol: daña la membrana plasmática e inflama las células.
- Tabaco: provoca que los glóbulos blancos se activen, recubriendo las arterias, y provocando una respuesta inflamatoria en el corazón y el resto de órganos.